Pasó una semana, hecharía de menos a mi atolondrado hermano Tim.
¿Podré pasar tanto tiempo sola sin él? me preguntaba.
¿Podré pasar tanto tiempo sola sin él? me preguntaba.
La respuesta estaba clara, aun no conocía a nadie, me sentía sola.
Para pasar aquel tiempo me dedicaba a caminar por el amplio jardin trasero, el cual estaba mal cuidado y eso, extrañamente, me entristecia.
Estaba tan concentrada en mis pensamientos que no me dí cuenta de que alguien estaba ahi, hasta que una rama rota sonó al ser pisada por los pies del extraño.
Miré hacia delante y de la impresión perdí el equilibrio, cerré los ojos esperando el golpe contra el suelo que nunca llegó, algo me sujetaba la cintura, volví a abrir los ojos y me encontre con una mirada que desprendia un sentimiento que no pude explicar.
La persona que me había salvado de la caída estabas a mis espaldas, levante la cabeza y
me quede mirando sus ojos verdes azulados, tan hermosos y cautivadores.
-¿Estás bien? - me pregunto.
- Si... - contesté tartamuda.
Noté como mis mejillas ardían y el debió notar mi sonrojo porque esbozo una sonrisa que me cautivo aun mas.
Noté como mis mejillas ardían y el debió notar mi sonrojo porque esbozo una sonrisa que me cautivo aun mas.
Torpemente me desprendí de sus brazos, que aun me sujetaban y con todo el descaro del mundo me quede observándole fijamente.
Era un vampiro, se notaba en su olor.
Era un vampiro, se notaba en su olor.
-Perdona, ¿pero tú no eres un vampiro completo , no? - pregunte sin pensar, como un acto reflejo.
El se quedo callado un segundo, no era muy lógico que una desconocida te dijera aquellas palabras.
El se quedo callado un segundo, no era muy lógico que una desconocida te dijera aquellas palabras.
- Tengo sangre élfica... - dijo sin pararse a explicar demasiado la situación.
En lo que llevaba de vida solo una vez vi un vampiro de mezcla con otra raza, no era muy habitual, aunque no lo recordaba con mucha exactitud, me vino a la mente una imagen distorsionada de aquel momento... Yo era solo una cría, recuerdo que estaba perdida en el bosque una tarde que pasaba con mi padre.
- Gracias por cogerme cuando me iba a caer esto...
- Marcus, Marcus Ripley, no hay de que -se presentó- Tú eres Safira, ¿verdad?
- Gracias por cogerme cuando me iba a caer esto...
- Marcus, Marcus Ripley, no hay de que -se presentó- Tú eres Safira, ¿verdad?
- Si, ¿Nos conocemos?
-Conozco a tu hermano Tim, me ha pedido que te protegiera.
-Conozco a tu hermano Tim, me ha pedido que te protegiera.
Esa noticia me cayó como un jarro de agua fría.
- ¿ Perdón...? - dije atónita - No me creo tal memez, no soy una cría, se cuidarme sola. Gracias y encantada.
Mis ultimas palabras resonaron con énfasis de ironía. Estaba claro que no había sido el mejor de los comienzos.
Mis ultimas palabras resonaron con énfasis de ironía. Estaba claro que no había sido el mejor de los comienzos.
Espero que os haya gustado.
Un saludo de Isis.

0 Responses to "Safira":
Publicar un comentario